Momentos en los que soy 100% YO

¡Hola chicas! ¿Qué tal estáis? Yo he de decir que con un año más me siento estupenda jaja! Este sábado estuve celebrando mi cumpleaños con mi familia y echamos un rato bastante divertido en una fiesta hawaiana. 😆 La verdad es que con lo  chula que quedó la casa decorada y todos nosotros disfrazados, y a penas hay fotos de nada... Pero como suelo decir en estas ocasiones (que siempre me pasa lo mismo), eso es señal de que nos lo estábamos pasando tan bien que ni nos acordamos del postureo.


Y ahora vamos con el post de hoy, que como no iba a ser de otra manera, lo voy a dedicar a contaros un poquito más sobre mí, pero esta vez no voy a hablar de 27 secretitos por eso de que he cumplido 27, porque se hace un poco pesado. Esta vez os hablaré de algunas cosas que forman parte de mi "yo oculto", ese que casi nadie conoce y que a fecha de hoy diría que sólo lo ha vivido en un 90% Javi.
  • Soy una payasa. Me encanta hacer el tonto todo el tiempo. Si estoy así significa que estoy de muy buen humor y a gusto totalmente en el ambiente en el que me encuentro, que raras veces suele suceder por no sentir la confianza suficiente con el resto de personas, aunque sean familiares o amigos.


  • Me cuesta ser cariñosa. Me encantaría ser de esas personas que nada más verte, en lugar de darte dos besos (odio ese gesto) te diera un abrazo super fuerte, pero no me sale. No porque no me apetezca, sino porque, una vez más, no siento esa confianza plena. Así que si un día te doy un abrazo, un beso o cualquier otra muestra de afecto, es porque me apetece de verdad y porque me sentiré en un "entorno seguro".

  • Soy muy reflexiva. A veces, no sé por qué, causo la impresión en los demás de que voy por la vida como un pollo sin cabeza, pero la verdad es que ante una situación pienso en las mil posibilidades que puedo escoger y las muchas consecuencias (buenas y malas) que hay tras cada una de esas opciones.

  • Me gusta mimarme. A pesar de que no tengo mucha disciplina para llevar un hábito (en este caso, en cuanto al cuidarme, me encantan esos momentos en los que me doy un baño, un masaje o simplemente intento relajarme. Y lo que más me gusta hacer (aviso que puede sonar raro) es darme besitos en las piernas y brazos. Hay que empezar por darse cariño a uno mismo, y cuando lo haces, sienta genial.

  • Como una sirenita. Aunque al principio me cuesta meterme en el agua (sea una piscina, bañera o el mar), me encanta estar dentro y sentirla por mi piel. Me hace sentir libre y me pasaría las horas dentro.


  • ¿Mentir yo? Siempre diré que me gusta ser honesta y que lo sean conmigo, pero al cabo del día suelo soltar alguna que otra "mentira piadosa" para intentar escurrir el bulto de ciertas situaciones sin relevancia.


  • Me gusta estar sola. Cada vez voy perdiendo más el contacto con mis amigos por motivos de la vida, y mi lado extrovertido que me ha acompañado desde niña lo he ido dejando a un lado. Hasta hace relativamente poco me agobiaba un poco la idea de "verme sola", pero lo cierto es que me cuesta mucho abrirme a otras personas y entablar nuevas amistades, y, estando sola, puedo centrarme en las cosas que realmente me llenan sin temor a "ser juzgada" (por decirlo de algún modo).


  • Soy impulsiva. Sí, a pesar de analizarlo todo antes de actuar, tengo esos momentos locos en los que hago algo y luego me arrepiente a la mínima (o no), como cortarme el flequillo, hacerme mechas en casa, arrancarme las postillas de las heridas, aclararme las cejas a lo Lady Gaga, cambiar todos los muebles de sitios, quitar el papel pintado, teñirme el pelo... En fin, al final son cosas que, aunque te llamen "loca" por hacerlo, tienen solución y no son graves.


  • Adoro cantar. Canto mientras me baño, mientras cocino, mientras me arreglo, mientras viajamos, mientras paseamos, mientras cago, mientras duermo, mientras estudio, mientras trabajo. Canto todo el rato. Bueno, cantar lo que es cantar... Pero ya me entedeis. Y solo suelo hacerlo cuando estoy sola, cuando estoy con Javi o en un concierto mientras todo el público también lo hace y no se me escucha a mí prácticamente.




  • ¡Y también bailo! Esto va en la línea de lo anterior... Y para los pocos que me hayais visto alguna vez en una salida nocturna, no, eso no era "bailar", era hacer el imbécil borracha. Pero cuando estoy sola en casa, ahí me monto mis coreografías a tope. Eso sí, nada de hacerlo delante del espejo que si no ya me da vergüenza y me corto el royo a mi misma. 😂


  • Cuando hablo/me comporto de forma infantil. Imagino que a muchas os pasará, cuando estáis con vuestras parejas y os sale el hablar (cual retrasadas) como si tuvierais dos años. Pues bien, yo lo hago con Javi, casi todo el tiempo. A veces me pregunto si cuando cumpla 70 años seguiré haciéndolo y me da un poco de vergüencita el solo hecho de imaginármelo.



  • Disfruto cuando me eructo. En publico nunca me veréis hacerlo, porque me parece una falta de respeto. Aunque si alguien se eructo delante de mí (que no en mi cara), le diré un "¡salud!" o incluso puede que me parta de risa. Eso sí, de puertas de mi casa para dentro... Ahí se abre la veda, y los mejores son los que suenan (atención a la descripción que me han dado ya varias personas) como si abriese una alcantarilla... 😨 La verdad, no sé que tiene que ver con el ruido que hacen, pero me fascinan.


  • Y cuando me peo ni te cuento. Eso sí, ahí entran ruidosos y pestosos. Están los que te tiras en la cama y levantas hasta las sábanas para oler tu propia obra y los que desearías morir por asfixia antes que volver a oler semejante cosa. A veces me horrorizo de lo que mi cuerpo es capaz de soltar por una de las partes más bonita de mi cuerpo serrano.


  • 14. Rasca que te rasca. Muchas veces me rasco la piel simplemente por el sonido que provoca (ras-ras-ras-ras-ras-ras-ras).


  • Odio llamar la atención. Aunque pueda parecer que quiero causar justo lo contrario con algunos de mis estilismos, para nada señores. Cuanto más retirada del foco principal esté, mucho mejor.


  • Me tiro el día maullando. Creo que en otra vida fui un gato, porque si no no tiene sentido mi obsesión por estos animalitos y el hecho de que me pase todo el día maullando y que compartamos hasta ciertos rasgos en el carácter


  • Tengo alma nudista. Si por mi fuese, me pasaría el día en pelota picada, con unas gotas de... mi colonia favorita (no diré de Chanel cual Marilyn Monroe, porque de hecho no me gusta nada el olor de este perfume), y la pedicura perfecta. Y durante el invierno también, con un buen abrigo de pelito encima y nada más.


  • Purificar la casa. Desde mi adolescencia me gusta eso de coger incienso y ponerme a bailar royo espíritu libre del bosque por la casa. Me da buen royo.

  • Me amo. A pesar de las muchas cosas que digo que pueden avergonzarme de mi misma, o que no me gusta enseñar a los demás, me gusto como soy y no cambiaría mi forma de ser por nada ni por nadie.

Hasta aquí las confesiones del año. Os deseo muy buena semana a todos.

Para la semana que viene os enseñaré en un vídeo lo que me han regalado este año junto con las compras que he ido haciendo esta primavera. Recordad que este miércoles os enseño un peinado para complementar este maquillaje (enlace).

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